Revista de Transporte | Factor Humano
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Factor Humano

Ramón “Danielito” Appleton.

Historia de Superación.

¿Cómo llega a ser Ramón Appleton un transportista?

A mis 17 años empecé como ayudante de un camionero, desde niño veía a muchos de esos camiones en el muelle cuando acompañaba a mi papá y soñaba con manejarlos cuando fuera grande.

 

 

¿Cual es su sobrenombre (si tiene)?
Todos me dicen Danielito porque de pequeño acompañaba a mi padre que se llama Daniel a los puertos.

¿Cómo fueron sus inicios en Panatruck?

Empecé a laborar en esta empresa cuando recién iniciaba sus operaciones, y al poco tiempo me di cuenta de la gran oportunidad que tenía frente a mi, al pertenecer a una compañía que valoraba a su personal, que pagaba lo justo, que me proveía de uniformes y artículos de seguridad y en donde existía y sigue existiendo un gran ambiente de trabajo y camaradería, en donde recibes capacitación y asesoría para llevar la carga de forma profesional.

¿Cuéntenos la situación más difícil por la que usted ha pasado?

Sin duda un accidente que me ocurrió mientras viajaba a Vacamonte, mi camión se voltea, Gracias a Dios salgo ileso, estuve vivo de milagro. ¡Fue sorprendente! en ese momento volví a nacer. El solo ver que no me había pasado nada a mí, ni a mi carga, fue increíble, en ese momento comprendí que manejar un camión es una responsabilidad bien grande y hay que manejarlo con respeto.

¿Cual ha sido su mayor reto en el negocio?

Definitivamente cuando me ofrecen la Gerencia de una de las sucursales de la empresa y aunque conocía muy bien la parte de logística y transporte, desconocía por completo la parte administrativa, pero decidí no dejarme vencer, realmente agradezco a Panatruck esa oportunidad y la paciencia para lograr aprender lo que hiciera falta y sacar adelante la sucursal.

¿Qué ha sido lo más difícil de ese nuevo reto?

Fue un cambio brusco, no hay quien te enseñe, es necesario aprender lo más que se pueda y hacer las cosas lo mejor posible cada día, consultando, llamando, preguntando para salir adelante; hay quienes te ayudan, otros no lo hacen, pero lo importante ha sido crear un buen ambiente de trabajo entre todos los miembros de esta familia.

¿Qué les aconsejaría a los nuevos transportistas?

Les diría que aunque es un trabajo muy difícil, no se dejen llevar por los demás, vívanlo en carne propia, hagan todo de la mejor manera, con profesionalismo y pasión, edúquense y persigan la superación personal y jamás dejen de soñar y crecer.

¿Qué sugerencia le haría al gobierno?

Es necesario que las autoridades, la administración de puertos, las empresas y entes relacionados se reúnan con los transportistas y escuchen sus necesidades y así trabajar de forma conjunta y armoniosa.